Hay un dicho en Japón: Soto para el campesino, Rinzai para el samurái. Esto responde a dos aproximaciones a la práctica.

Por un lado, el shintankaza de la escuela Soto Zen se basa en la simplicidad de la práctica. Sentarse en zazen (meditación sentada) es convertirse en un buda. La postura, la actividad – no hacer nada – lo es todo.

Por otro lado la rama Rinzai ha utilizado de forma más extendida el koan, o pregunta espiritual. Un antecedente procedente del cuerpo de la tradición al cual el practicante se enfrenta durante su meditación.

En Zenways tenemos la suerte de contar con un profesor, Julian Daizan Skinner, que ha recibido transmisión del Dharma de ambas tradiciones.

Daizan es además formador de profesores de Zen Yoga, continuador de la vertiente más energética que Hakuin Zenji reincorporó al Zen, entroncando con el taoísmo chino y la escuela del budismo Yogachara.